La Paz, esa quimera
¿QUE LES QUEDA A LOS JOVENES?
en este mundo de paciencia y asco?
¿sólo grafitti? ¿rock? ¿escepticismo?
también les queda no decir amén
no dejar que les maten el amor
recuperar el habla y la utopía
ser jóvenes sin prisa y con memoria
situarse en una historia que es la suya
no convertirse en viejos prematuros
en este mundo de rutina y ruina?
¿cocaína? ¿cerveza? ¿barras bravas?
les queda respirar / abrir los ojos
descubrir las raíces del horror
inventar paz así sea a ponchazos
entenderse con la naturaleza
y con la lluvia y los relámpagos
y con el sentimiento y con la muerte
esa loca de atar y desatar
en este mundo de consumo y humo?
¿vértigo? ¿asaltos? ¿discotecas?
también les queda discutir con dios
tanto si existe como si no existe
tender manos que ayudan / abrir puertas
entre el corazón propio y el ajeno /
sobre todo les queda hacer futuro
a pesar de los ruines de pasado
y los sabios granujas del presente.
Duele en el alma
Cuando vuelvas
Cover de un amor
Insomne V
Eso nos han dejado/son los tiempos que corren/son los tiempos que nos corren.
Habrá que militar en la esperanza/habrá que arremangar el corazón/tendremos que olvidar las aspirinas y acudir a la pasión.
En este desconcierto suburbano, no hay reina que te salve las papas/todos peones aguantando el vendaval y afilando las espadas para volver a comenzar.
Ahí vienen/son dos pendejos buscando el amor/Se ríen/se toman las manos y caminan/se abrazan y olvidan el dolor.
Ahora vamos/hagámonos cargo/seamos felices/no nos queda otra.
Fuga de abortos y divisas
Semana rara si las hay. Los pronósticos que anunciaban una estrepitosa fuga de capitales se confirman, a fuerza de los nuevos requisitos para cambiar verdes que el BCRA ha implementado. Hay que darle más explicaciones que a mi novia si se me ocurre comprar un Franklin y meterlo en el colchón. Todo ello luego que las urnas reflejaran un aplastante triunfo oficialista en los comicios de octubre.
La contradicción de la cuestión corroe todas las explicaciones post-triunfo que se dignaron a esbozar los analistas políticos que rondaron por la cajita mágica estos últimos días. ¿Apoyo al modelo? ¿Credibilidad en las finanzas y la macroeconomía argentina? ¿Confianza en el sistema? Nada de eso, se votó con el bolsillo y con el diario del lunes corrimos todos al arbolito amigo para comprarle las últimas hojas que se le caían. La fiestita del consumo se aplaude y se agradece, pero sus frutos son despreciados y reemplazados por dólares americanos.
¿Cómo explicarlo? Basta con apelar a un lugar común: estamos en Argentina, todo puede pasar. Confiamos en el sistema y las urnas así lo reflejan, pero ni chupados con leche acumulamos pesos. El ahorro es en dólares o en propiedades (yo opto por la primera, con 400 morlacos no me alcanza ni para el buzón).
El paquete de medidas procura convertir a los muñequitos de
Al mismo tiempo y por el mismo canal, la cruzada por el aborto legal (o no) se desata en las puertas del Congreso.
Los sectores más conservadores de la sociedad argentina (o porteña, que es lo mismo), patrocinados por la corporación de
Aquí nos topamos con un nuevo dilema que la reina K tendrá que resolver. Un apoyo a la reforma legislativa la posicionaría nuevamente en la cima del ranking progre latinoamericano. Pero se ganaría un enemigo que ha volteado imperios y presidentes:
Que los herejes ardan en la hoguera y el infierno. O comprate 2000 dólares y alzate a Playa del Carmen a escuchar los wuachiturros. Aquí todo seguirá igual.