sólo unos minutos

|
Si unos minutos, aunque sean unos piadosos minutos me dieras para dispararte un par de mentiras y algunas verdades, te contaría tantas cosas...

Te contaría por ejemplo que estoy entendiendo un poco Rayuela, que la Maga es la única que la tiene clara de entre todos los locos del Club de la Serpiente.

Te contaría también que Serrat cada vez canta mejor, que el otro día Japón casi desaparece, que aquí siguen los mismos sátrapas de siempre. Cómo me gustaría hablar con vos de estos delincuentes!!! Que me consueles, que te rías y seas cómplice de nuestras locuras dialécticas…

Me gustaría contarte que me recibí, al menos en parte, y que ahora no se muy bien qué carajo hacer con mi vida, con los títulos y diplomas que, muy bien lo sabrás vos, no sirven para una mierda.

Recordarte que nos debemos algunas charlas; de la vida, de la muerte, del Che, de política, de que jamás te importó más billete que el de ida.

Me gustaría que leyeras las cosas que por ahí escribo, y las otras tantas que sólo pienso.

Me gustaría confesarte que cada vez que te recuerdo lo hago con mucho cariño, que significás todo lo heroico, utópico y buena persona que puede ser un Hombre. Que tu hermano ya consiguió el conejo que te prometió.

Me gustaría, en fin, que vuelvas por alguno de estos días. Un ratito.

insomne II

|



Paren un poco, no me quiero subir… quiero seguir siendo ese que cree que el mundo está bien, que se levanta pensando en el hoy, que un día soñó cambiar todo, en remar para el mismo lado, mirarlos de frente sin correr asustado.

Pare un poco, no me quiero subir… no me gusta la calaña que anda por allí. No me gusta la gente que corre sin prisa, que mata sin pena, que pierde sin bronca. No me gustan los tipos que no leen, las mujeres que no beben, los amigos que no vuelven.

Paren un poco, no me quieran llevar… Acá estoy muy bien, sigo siendo aquél. Aunque más cansado. Una vez creí que el amor se tenía con la mano y se perdía con el codo. Lo sigo creyendo. Una vez pensé “qué pobres los reyes magos que no tienen quién les regale”. Una vez les regalé, nunca lo aceptaron.

Paren un poco, no me dejen atrás! Por favor esperen que me quiero subir. En este lugar ya no se puede vivir. Dicen que la esperanza se fue por la puerta de atrás. Que la mentira tiene patas largas. Que la utopía quiere firmar la paz. Especulan, analizan, factorean, recalculan. Nacen y mueren. Qué dejan? Nada. Un paréntesis.

insomne

|




Maldita apuesta sin fondo para tantas cosas. Eterno trueque entre el todo que tengo y la nada que viene… gotas que caen de ese cielo cada vez más lejano, de esa esperanza ajena a mis ganas.

Mi cuarto de huéspedes aloja tantos proyectos que las ventanas arden de ingenuidad. Así y todo cuesta abandonar el barco sin tirar aunque sea un manotazo. Ya vieron cómo cuesta pelear con los guantes gastados.

Relojeo a la vida y le pregunto qué onda? Te fuiste? Ns/Nc.
Cobarde me escapo en los sueños… tanteo, amago, lo intento… que fácil! No hay peros, no hay muerte… sólo azul… sólo luz…

Lástima que el baile se acaba, y es temprano para olvidar caricias…

Si...

|
Si la gente escuchara más al nano, si fueran a más librerías.
Si el verdugo pensara en su hijo, antes de jalar el gatillo.
Si los martes pintasen más a viernes.
Si los locos fueran menos cuerdos.
Si lo de ellos fuera un poco más nuestro.
Si el sol no calentase sólo en el norte.
Si los que marchan alguna vez volviesen, aunque sea en nuestras mentes.
O si no marchasen nunca.
Si cuando estás triste, no estuvieras sólo.
Si los que arriesgan no fueran tan pocos.
Si el almanaque se fuera de viaje.
Si los relojes se quedaran sin pilas.
Si la vejez fuera un poco más joven.
Si quien yo extraño volviese de pronto.
Si todo eso, y mucho más, en alguna medida, ocurriese...
este mundo no sería tan de mierda.

EXTRAORDINARIA BIOGRAFIA NACIONAL

|
"La Patria" -Julio Cortázar

Esta tierra sobre los ojos / este paño pegajoso, negro de estrellas impasibles, / esta noche continua, esta distancia. / Te quiero, país tirado más abajo del mar, / pez panza arriba / pobre sombra de país, lleno de vientos, / de monumentos y espamentos, / de orgullo sin objeto, sujeto para asaltos, / escupido curdela inofensivo / puteando y sacudiendo banderitas, / repartiendo escarapelas en la lluvia, / salpicando de babas y estupor canchas de fútbol y ringsides. / Pobres negros. / Te estás quemando a fuego lento, y dónde el fuego, / dónde el que come los asados y te tira los huesos. / Malandras, / cajetillas, señores y cafishos, / diputados, tilingas de apellido compuesto, / gordas tejiendo en los zaguanes, maestras normales, / curas, escribanos, centroforwards livianos, / Fangio solo, tenientes primeros, coroneles, / generales, marinos, sanidad, carnavales, obispos, / bagualas, chamamés, malambos, mambos, tangos, / secretarías, subsecretarías, jefes, contrajefes, trucos, / contraflor al resto. Y qué carajo, / Si la casita era su sueño, si lo mataron en pelea, / si usted lo ve, lo prueba y se lo lleva. / Liquidación forzosa, que remata hasta lo último. / Te quiero, país tirado a la vereda, caja de fósforos vacía, / te quiero, tacho de basura que se llevan sobre una cureña / envuelto en la bandera que nos legó Belgrano / mientras las viejas lloran el velorio, / y anda el mate con su verde consuelo, lotería del pobre, / y en cada piso hay alguien que nació haciendo discursos / para algún otro que nació para escucharlos y / pelarse las manos. / Pobres negros que juntan las ganas de ser blancos, / pobres negros que viven un carnaval de negros, / qué quiniela, hermanito, en Boedo, en la Boca, / en Palermo, en Barracas, en los puentes, afuera, / en los ranchos que paran la mugre de la pampa, / en las casas blanqueadas del silencio del norte, / en las chapas de zinc donde el frío se frota, / en la Plaza de Mayo donde ronda / la muerte trajeada de mentira.
Te quiero, país desnudo que sueña con un smoking, / vicecampeón del mundo en cualquier cosa, en lo que salga, / tercera posición, energía nuclear, justicialismo, vacas, / tango, coraje, puños, viveza y elegancia. / Tan triste en lo más hondo del grito, tan golpeado / en lo mejor de la garufa, tan garifo a la hora de la autopsia.
Pero te quiero, país de barro, y otros te quieren, / y algo saldrá de este sentir. / Hoy es distancia, fuga, no te metás, / qué vachaché, dale que va, paciencia. / La tierra entre los dedos, la basura en los ojos, / ser argentino es estar triste, / ser argentino es estar lejos.
Y no decir, mañana / porque ya basta con ser flojo ahora. / Tapándome la cara / (el poncho te lo dejo, folklorista infeliz) / me acuerdo de una estrella en pleno campo, / me acuerdo de un amanecer de puna, / de Tilcara de tarde, de Paraná fragante, / de Tupungato arisca, de un vuelo de flamencos / quebrando un horizonte de bañados.
Te quiero, país, pañuelo sucio, con tus calles / cubiertas de carteles peronistas, te quiero, / sin esperanza y sin perdón, sin vuelta y sin derecho, / nada más que de lejos y amargado y de noche.

Una cosa de locos

|
"Intensos con una energía emocional única en todo el universo astral, aunque parezcan estar algo retirados del centro de actividad, en realidad están observando todo con su ojo crítico".

...

Palermo Martín nació el 7 de Noviembre de 1973 bajo el sigo de Escorpio, en la diagonal ciudad de La Plata. La de los niños vió? Y de los locos.

...

Corría el año 1997 y el muchacho de cabellera platinada clavaba un furibundo derechazo en el arco que defendía el (antaño) multicampeón River Plate. Tras el grito, corrió al banderín del corner y festejó meditando el "yoga". Algo en el aire se percibió ese día, como ocurre cuando nacen las viejas leyendas mitológicas. Orfeo, París, Aquiles, Ulises, Palermo. Cualquier leyenda, se sabe, contiene una indeterminada porción de elementos reales y otra tanta de imaginativos. El tiempo va deformando las narraciones y así la historia se magnifica para clavarse como un puñal en la memoria de los hombres ...

Algo en el aire se percibió esta tarde, porque no se supo qué parte era real, verosímil, palpable; y cuál pura imaginación, inventiva, leyenda. Martín Palermo ingresó en el Continente más postergado de todos para impostergar una imagen demasiado trillada por estos nortes, pero jamás pensada por aquellos.

Este animal de área chica cazó la segunda jugada del chapulín blaugrana en el escenario de los sueños, y definió como si tal cosa. PUM! No hubo yoga, no saltó de cabeza contra algún cartel, no se le cayó ninguna tribuna encima, no marró ni dos ni tres ni mil penales, no batió ningún record.

Todo eso comprende el combo imaginario de la leyenda, quimeras que sólo la historia, el tiempo y la mente pueden concebir, a fuerza de reinventarse a sí mismas. Lo de hoy. Lo de hoy Sí que fue real. Tan real que la cordura se asusta de sus límites y la locura se mofa. Y se ríe. Y grita.

GOL!

They´ll call me freedom

|

Vueltas curiosas las que tiene la historia.
Hace poco más de veinte años, el prisionero número 466/64 de la insular cárcel de Robben Island, dejaba ese recinto para convertirse en el mayor símbolo de la libertad contemporánea. Tras 27 años de confinamiento, Nelson Mandela recuperaba su voz y con ella el grito de toda una Nación y un Continente.
Muchos lustros contamos desde las campañas de desobediencia civil que en 1952 lo hicieron conocido (y perseguido); y ríos de sangre, cadenas, segregación y muerte tuvo que soportar para finalmente vencer ese "pensamiento" blanco tan retrógado, inhumano y repugnante.
Veinte años, cuatro presidencias democráticas y cinco campeonatos mundiales pasaron hasta que Sudáfrica y la región toda copara el foco de la atención global. Millones de fanáticos; empresarios y empleados, grandes y chicos, hombres y mujeres de todos los colores y formas, mirarán hacia el sur y vislumbrarán su sueño de gloria mundial.
El país albergará a partir de hoy la fiesta mayor del deporte planetario. El evento será a su vez, un grito político, una reivindicación de la existencia misma; para recordarle al mundo, sobre todo al mundo blanco/occidental, que AFRICA existe. Y que allí comen y también hay hambre. Pero también sueños y proyectos. Y desde hoy, Fútbol. Bienvenidos, y bienvenido sea.